Ricardo Lagos: “Hoy nadie está en el cuartel de la fama”

En el mismo día en que la encuesta CEP le dio sólo un 5%, el ex Mandatario se fue a Rancagua y a Machalí a conversar con vecinos. 

Por Maximiliano Arce Castro

"Ricardo Lagos Escobar es, aunque le moleste que lo diga así, un hijo de la República profunda", dice orgulloso el senador socialista Juan Pablo Letelier en la sede vecinal de la Población América de Machalí ante unas 70 personas, en su mayoría mujeres. "Hay gente que critica muchas veces al Presidente como si el solo fuera pasado… Vino para cambiar la historia, para cambiar esos números de las encuestas", vocifera el diputado PS Juan Luis Castro, mientras una vecina confiesa que aún no cree estar viendo al ex Mandatario ahí sentado comiendo pedazos de melón tuna, cerca de una mesa repleta de platos con queques, calzones rotos, sopaipillas, pebre y fruta.

Así era la tarde de ayer del ex Presidente en la Sexta Región, lugar en donde recibió los resultados de la encuesta CEP y que le dieron un 5% de las preferencias y que registró una baja de 12 puntos en su evaluación positiva.

Mientras en Santiago, en los partidos y "en los fumaderos de opio" (antigua cita del ex ministro Enrique Krauss para hablar de los círculos políticos), seguían masticando los datos de la CEP, el ex Presidente repartía besos y abrazos pegajosos, cerca de las 18 horas, en Machalí con una temperatura de 31°.

Allí, Lagos —quien lucía camisa blanca y un parche en la frente tras una visita al dermatólogo— comienza hablando sobre la salud a los vecinos. "Las reformas que hay que hacer son profundas, sí señor, y en la primera que me quiero comprometer es que va a haber un registro nacional de todos los chilenos, de Fonasa o de isapres, en donde estará la ficha médica, desde que nace y deje de existir, para que pueda ser atendido en cualquier parte de Chile a través de su huella digital".

Con el micrófono en mano y una mano en el bolsillo, el ex Mandatario capta la atención de los asistentes con sus dotes retóricos, diciendo que "una elección es futuro" y que el tema esencial de los comicios es "el futuro que queremos"

"Se ha perdido la fuerza con la que veníamos creciendo, cómo veníamos trabajando y la credibilidad de lo que somos… Estoy convencido de que es viable recobrar la confianza. Y por eso estoy en esta cruzada. Con la misma fuerza, con la misma dedicación, con la misma creencia que antes", dice elevando su voz.

Tras 20 minutos, Lagos abre su cuaderno —"he comenzado a escribir porque son muchas las ideas que empiezan a aparecer"— para escuchar los planteamientos de los vecinos, que van desde temas relacionados con la droga, seguridad en plazas, vivienda, atención en salud. "Chile no es Santiago", agrega una vecina. "Ud. puede haber sido Presidente de un país tan grande y bonito como Chile, pero aprende mucho más si diez años después de que dejó el poder vuelve a escuchar", responde el ex jefe de Estado.

"En esta zona… caramba que calienta el sol", dice el ex Mandatario secándose la transpiración de la frente, mientras a 8,5 kilómetros en el Sindicato de Trabajadores Nº 5 de Codelco en Rancagua, 40 personas lo esperaban en un salón y un grupo de ocho adherentes del movimiento Partido Comunista Chileno Acción Proletaria (PCAP), junto a endeudados con el CAE gritaban por un megáfono "Lagos, Piñera, la misma billetera".

"Hola, Ricardo"

Una vez en Rancagua, reunido con vecinos en la sede sindical y con el ruido de los manifestantes, el mismo Lagos comenta: "En buena hora que puedan protestar, que puedan expresarse". Entre los asistentes estaba el jefe de la División de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, Eduardo Vergara (PPD).

"Me junto con muchos jóvenes e hice un descubrimiento. Los sub-40 me dicen: Ex Presidente, don Ricardo. Los sub-30: Hola, Ricardo, ¿cómo estás? Con absoluta naturalidad, no es falta de respeto. Por el contrario. Somos todos iguales. Una nueva forma de relacionarse", ríe.

Fue en ese momento en que confiesa que él "tenía claro que no me iba a ir muy bien en la encuesta (CEP)", pero que lo importante era enfrentar problemas, repitiendo en parte su discurso en Machalí.

Por ejemplo, tras destacar su proyecto "TuConstitución.cl", Lagos insiste en que hay que aprovechar las tecnología, en especial en "instalar fibra óptica en todos los rincones de Chile, y que todos los chilenos tengan acceso gratis a internet".

"No sacar cuentas alegres"

Tras besos, selfies, abrazos y firmas de libros, Lagos se apronta a una cena con adherentes en el Centro Español de Rancagua. Sin síntomas de cansancio y manteniendo la sonrisa que tuvo todo el día, se dispone a contestar algunas preguntas a bordo del Subaru Forester blanco que lo traslada con mucho aire acondicionado.

—Ud. dijo en Rancagua que "tenía claro que no me iba a ir muy bien en la encuesta CEP". ¿A qué atribuye su baja de 12 puntos en evaluación positiva?

—Es que estoy de candidato. Una vez que uno entra al ruedo es otra cosa. Y también aumenta lo negativo. Mientras Ud. es un señor que fue Presidente, se pasea por el mundo, en fin.

—En el video que subió post CEP a las redes sociales dijo "estamos aquí para cambiar la encuesta".

—Es una forma de decir que cuando Ud. tiene un 50%, que no se pronuncia, esto está abierto. Y si usted me dice que hay diferencia de 8 puntos, Ud. se da cuenta que la diferencia son 4 no más. No quiero hacer ese tipo de argumentación, porque no me compete. Yo sé que ya no se usa, pero yo hago las cosas por convicción. No saco cuentas yo.

—¿No le llama la atención que los otros tres políticos que marcan sean independientes o renunciaron a sus partidos: Guillier, Piñera y Ossandón?

—No creo que sea un factor, pero sí refleja lo que está pasando con la política, el descrédito de ella. ¿Qué diferencia hay entre lo que hace Piñera o Guillier o yo? Ninguna, pues.

—En evaluación de personajes políticos, Boric obtiene un 45% y Jackson un 41%. ¿Es una tendencia que líderes jóvenes tengan mayor evaluación positiva?

—Seguramente. La verdad es que si quieres que te comente una encuesta... no es que no te quiera hablar, pero lo único que te puedo decir es lo siguiente: No hay nadie en el cuartel de la fama. El 2005-2006 tú tenías por lo menos 15 políticos con más de 50% de conocimiento y con más de 50% de aprobación. No saquemos cuentas alegres ahora, por favor.

—Ha dicho que jóvenes se le acercan para escucharlo, este periodista estaba cursando enseñanza básica cuando usted era Presidente. ¿Por qué mi generación debería confiar el voto en Ud.?

—Eso lo tienes que definir tú, tú vas a elegir. Lo que sí puedo decirte es que hay que hacer cambios muy profundos, muy concretos y complejos. Y si de algo entiendo yo es de hacer cambios. Mandar a los militares a sus cuarteles, ese es un cambio. El informe Valech, ese fue un cambio. Decirle no a Bush, eso fue un cambio. En el divorcio, ese fue un cambio; el AUGE fue un cambio. Algo que se dice poco: la evasión tributaria era 25%, prometí bajarla al 18%, y cuando me fui estaba en 16%. Pero sacar esas leyes, fue cuando me dijo el ex presidente empresarial de la época "señor Presidente, déjenos trabajar tranquilos".

—En la última página de su libro "Así lo vivimos", dice que su amigo Belisario Betancur tenía razón porque "hay una vida después de la Presidencia". ¿Su vida cambia con la candidatura?

—Es parte de lo mismo. Tú ya eres ex Presidente. Tengo muchos compromisos internacionales y lo que he hecho es explicar que estoy en esto, y suspendí mis viajes al exterior. Pero, claro es más entretenido ir a Machalí y ver viejos rostros, me pasaron una foto del 90. La otra vez me acuerdo que en Calbuco me pasaron una foto de la campaña del No. Increíble.

—En el mismo libro afirma que "para que verdaderamente se institucionalicen las políticas públicas es vital que exista una continuidad en los gobiernos". ¿Se ve como el sucesor de los proyectos de la Presidenta Bachelet?

—Claro, por supuesto. El que venga va a ser sucesor de esos proyectos.

"Soy lo que soy"

—Ha tratado de construir su candidatura desde los partidos, pero ninguna colectividad se ha definido con un determinado candidato. ¿No es mejor la estrategia ciudadana de Guillier?

—Yo no entro en esas cosas. Yo digo lo que pienso.

—¿Son una mochila los partidos?

—Son una mochila, pues. Obviamente que hoy lo son. Pero ¿tiene sentido que me ande disfrazando? Yo soy lo que soy. Muchos están sorprendidos por lo que dije la otra vez lo de las AFP. "No es el Lagos que me gusta", dicen algunos, pero estoy diciendo la verdad pues. No conozco un negocio regulado que produzca un 30% de utilidades, pues. Yo hablo de sustancias, no de procesos.

—¿Es usted el candidato de las ideas del progresismo en Chile?

—¡Ah! Eso lo decide la ciudadanía, pues. No faltaba más que yo dijera eso. Sería un poquito petulante.

Reunión en Rancagua: Obispo Goic le desea éxito

A sus distintos encuentros el ex Presidente llega premunido de un cuaderno, un lápiz, su iPhone 6 y su reloj. Hoy estuvo 30 minutos reunido con monseñor Alejandro Goic en el Arzobispado de Rancagua, donde conversaron sobre las complejidades de Chile en el futuro y la falta de confianza de la ciudadanía.

Luego del encuentro, Goic se despide escuetamente del ex Mandatario con "un agrado verlo, mucho éxito".

Lagos, en tanto, comenta que "siempre es un agrado conversar con él". "No alcanzamos a hablar del salario ético, pero él ha sido una persona de una gran trascendencia desde el punto de vista de esperar poder tener un país un poquito mejor para todos", dice Lagos y agrega que en su conversación con Goic "estaba implícito que hay una crisis de confianza, sin duda alguna".

Tras despedirse y lamentar no alcanzar a aceptar la invitación a tomarse un café al lado del edificio religioso, Lagos sube nuevamente al Subaru blanco con destino a Rengo.